miércoles, 29 de mayo de 2013

Fernando de Rojas y La Celestina

ARGUMENTO

 Calisto, un joven noble apuesto y de preclaro ingenio, penetra persiguiendo a un halcón en la huerta donde se halla a Melibea, de quien queda profundamente enamorado. Ante el rechazo de ésta y aconsejado por su criado Sempronio, decide encomendar su cuidado a Celestina, para lograr por medio de ella el amor de Melibea. La alcahueta consigue mediante artimañas que Melibea se enamore de Calisto. Los criados de éste intentan explotar un beneficio propio la pasión de su amo: que había prometido una cadena de oro a Celestina si lograba entre todos enamorar a Melibea. Cuando esto sucede, los criados reclaman su parte y ante la negativa de Celestina, la matan. Son apresados y ejecutados por la justicia, de lo que Calisto tiene noticia al día siguiente. Concierta una entrevista una entrevista nocturna con Melibea; sube por una escalera de cuerda y cuando va a bajar para marcharse, se rompe la escalera y Calisto se mata. Ante la muerte de su amado, Melibea sube a una torre y se arroja desde ella tras declarar las causas del suicidio a su padre. Termina la obra con el llanto y unas reflexiones morales de Pleberio, padre de Melibea.


miércoles, 15 de mayo de 2013

Escuela de Traductores de Toledo

Fueron en los siglos XII y XIII cuando en España se intensificó la lucha por la   reconquista del país, el cual estuvo en manos del imperio árabe durante 800 años de conquista. En dichos siglos y conforme los árabes iban siendo repelidos del territorio español, ocurría un curioso fenómeno o movimiento intelectual, que se distinguía por asimilar el enriquecimiento cultural de la convivencia de dos grandes culturas: la europea y la oriental.
Se creó, para tal fin, un medio en ayuda a la transmisión de ideas y técnicas que contenía la cultura oriental: la Escuela de traductores de Toledo. Dicha institución, que tiempo después fue protegida por el rey de Castilla Alfonso X el Sabio, era el agrupamiento de intelectuales y conocedores de las lenguas árabe, griega, hebrea, latina y española, unidos para la traducción de los textos que utilizaban los árabes.